El punto de pedido es uno de los parámetros más importantes de la gestión de inventario. Calcularlo bien significa lanzar el pedido al proveedor en el momento exacto, ni demasiado pronto (sobrestock) ni demasiado tarde (rotura). Calcularlo mal tiene consecuencias directas en el nivel de servicio, los costes de almacenamiento y la eficiencia operativa. Este artículo explica qué es, cómo se calcula, qué factores influyen y cómo mantenerlo actualizado.
El punto de pedido, también conocido como reorder point (ROP), es el nivel de inventario en el que debe lanzarse una nueva orden de compra al proveedor para garantizar que la mercancía llegue antes de que el stock se agote. Es, en definitiva, la señal que activa el reaprovisionamiento.
Su lógica es sencilla: entre el momento en que se hace el pedido y el momento en que la mercancía llega al almacén pasa un tiempo (el lead time). Durante ese tiempo, la empresa sigue vendiendo y consumiendo stock. El punto de pedido define cuánto inventario debe quedar en el momento del pedido para cubrir exactamente ese consumo durante el lead time, más un margen de seguridad ante imprevistos.
Sin un punto de pedido bien definido, las empresas suelen caer en uno de dos extremos: pedir demasiado pronto y acumular stock innecesario, o pedir demasiado tarde y sufrir roturas de stock con las consecuencias que eso implica.
La fórmula estándar del punto de pedido es:
Donde:
Una empresa de distribución vende de media 80 unidades de un producto al día. Su proveedor tarda 7 días en servir el pedido. El stock de seguridad definido para ese producto es de 200 unidades.
Cuando el stock desciende a 760 unidades, se lanza el pedido. De ese modo, cuando llegue la mercancía (7 días después), el stock residual será aproximadamente igual al stock de seguridad (200 unidades), siempre que la demanda y el lead time se hayan comportado según lo previsto.
Calcular la demanda media correctamente es el primer punto crítico. Usar el histórico de los últimos 12 meses puede ser suficiente para productos con demanda estable, pero puede ser engañoso en productos estacionales o con tendencia de crecimiento o decrecimiento.
Algunas consideraciones importantes:
Uno de los errores más frecuentes es calcular el punto de pedido con el lead time que figura en el contrato con el proveedor, no con el lead time real medido. Si el proveedor entrega habitualmente con dos días de retraso sobre lo acordado, el punto de pedido calculado con el lead time teórico será insuficiente.
La recomendación es medir el lead time real de cada entrega durante al menos los últimos 6 a 12 meses y usar ese dato, teniendo en cuenta también su variabilidad. Un proveedor que entrega siempre en 7 días es muy diferente de uno que entrega entre 5 y 10 días con una media de 7.
El stock de seguridad es el parámetro que protege el punto de pedido ante la incertidumbre. Su cálculo depende del nivel de servicio deseado y de la variabilidad tanto de la demanda como del lead time. Si quieres profundizar en cómo calcularlo con fórmulas detalladas, puedes consultar nuestro artículo sobre stock de seguridad.
Esta es una distinción que la mayoría de artículos sobre el tema no desarrollan, pero que tiene un impacto enorme en la eficiencia real del sistema.
Se calcula una vez y se mantiene fijo hasta la próxima revisión periódica (mensual, trimestral o anual). Es el enfoque más habitual en empresas con sistemas de gestión básicos. Su problema es que queda desactualizado rápidamente cuando cambian la demanda o el lead time, generando o exceso de stock o riesgo de rotura.
Se recalcula de forma continua o frecuente en función de los datos más recientes de demanda y lead time. Las plataformas de gestión de la cadena de suministro con capacidades analíticas permiten actualizar el punto de pedido de forma automática para cada SKU, eliminando la necesidad de revisiones manuales periódicas y adaptando el sistema a los cambios del mercado en tiempo real.
No todos los productos deben gestionarse con la misma lógica. El punto de pedido óptimo varía según el perfil de demanda y la criticidad del producto:
| Tipo de producto | Consideración principal | Ajuste recomendado |
|---|---|---|
| Alta rotación (categoría A) | Cualquier error tiene impacto inmediato en ventas | Revisión frecuente, stock de seguridad más alto, lead time medido con precisión |
| Baja rotación (categoría C) | Riesgo de sobrestock y obsolescencia | Punto de pedido conservador, lotes pequeños, revisión periódica |
| Estacional | La demanda media anual no refleja la realidad en cada momento | Punto de pedido variable por temporada, anticipar el pico con antelación suficiente |
| Producto crítico | Una rotura tiene consecuencias graves (parada de producción, seguridad) | Stock de seguridad elevado, proveedores alternativos, alertas tempranas |
| Lead time muy largo o variable | Mayor exposición a variaciones de suministro | Punto de pedido más alto, stock de seguridad calibrado con la variabilidad real del lead time |
Conocer los errores más frecuentes es tan útil como conocer la fórmula correcta:
Ya mencionado, pero merece insistencia: el lead time real medido puede diferir significativamente del teórico. Calcular el punto de pedido con el lead time del contrato cuando el proveedor entrega habitualmente tarde es garantía de roturas recurrentes.
Un punto de pedido calculado en enero para un producto cuya demanda se duplica en verano será claramente insuficiente en julio. Los parámetros deben revisarse con una frecuencia acorde a la variabilidad del producto.
Gestionar con los mismos parámetros un producto de alta rotación y uno de baja rotación es un error habitual en empresas con catálogos amplios. La segmentación por tipo de demanda es imprescindible para que el sistema funcione con eficiencia.
Algunas empresas calculan el punto de pedido solo como demanda media por lead time, sin añadir stock de seguridad. Esto funciona si la demanda y el lead time son perfectamente predecibles, pero en la práctica siempre hay variabilidad. Sin stock de seguridad, cualquier desviación genera rotura.
Si ya hay un pedido en curso al proveedor (stock en tránsito), el punto de pedido efectivo debe calcularse restando ese stock en tránsito del inventario disponible. Ignorarlo puede llevar a lanzar pedidos duplicados y generar sobrestock.
En empresas con catálogos amplios, gestionar el punto de pedido de forma manual para cada SKU es inviable. Los sistemas de gestión de almacenes (WMS) y las plataformas de planificación de la cadena de suministro permiten configurar el punto de pedido por producto y lanzar órdenes de reposición de forma automática cuando el stock alcanza ese umbral.
Las plataformas más avanzadas van un paso más allá: recalculan el punto de pedido de forma dinámica en función de los datos más recientes, alertan cuando un producto se acerca al umbral y permiten al equipo centrarse en las excepciones en lugar de en la gestión rutinaria.
La visibilidad en tiempo real del inventario es un prerrequisito para que este sistema funcione correctamente. Si los datos de stock no están actualizados en el momento en que se evalúa el punto de pedido, el sistema puede lanzar pedidos innecesarios o, peor, no lanzarlos cuando debería.
No son exactamente lo mismo, aunque a veces se usan de forma intercambiable. El stock mínimo es el nivel por debajo del cual no debería caer el inventario en condiciones normales, y equivale aproximadamente al stock de seguridad. El punto de pedido es el nivel en el que se lanza el pedido, que es siempre mayor que el stock mínimo porque incluye también el consumo durante el lead time.
Depende de la variabilidad del producto y del sector. Como regla general, los productos de alta rotación o con demanda variable deben revisarse mensualmente. Los de demanda estable pueden revisarse trimestralmente. Con sistemas automatizados, la revisión puede ser continua y automática.
Un lead time muy variable es uno de los factores que más complica el cálculo del punto de pedido. La solución es usar el lead time máximo observado (o un percentil alto, como el 90%) en lugar de la media, y calibrar el stock de seguridad en función de esa variabilidad. Alternativamente, trabajar para reducir la variabilidad del proveedor o diversificar proveedores.
Matemáticamente no tiene sentido un punto de pedido negativo. Si el resultado del cálculo da un valor muy bajo o cercano a cero, suele indicar que el lead time es prácticamente nulo (entrega inmediata) o que la demanda es tan baja que el reaprovisionamiento puede hacerse en cualquier momento sin riesgo de rotura.