El método FIFO (First In, First Out, o PEPS en español: primero en entrar, primero en salir) es una estrategia de gestión de inventario que prioriza la salida de los productos más antiguos del almacén frente a los que han llegado más recientemente. Es una de las técnicas más utilizadas en logística, especialmente en sectores con productos perecederos o susceptibles de quedar obsoletos.
Es un criterio de rotación de inventario basado en el orden de llegada: el producto que primero entra en el almacén es también el primero en salir hacia el cliente o hacia producción. Se conoce también como PEPS en español, y su objetivo es evitar que la mercancía más antigua se quede acumulada mientras se distribuyen unidades más recientes.
El principio de esta técnica es sencillo: la primera unidad de carga que entra en el almacén es también la primera en salir. Esto garantiza que ningún producto permanezca almacenado indefinidamente mientras otros más recientes se distribuyen antes.
Para que funcione correctamente, el almacén necesita una distribución del espacio y un sistema de estanterías que faciliten físicamente ese orden de salida, de forma que los operarios puedan acceder primero a la mercancía más antigua sin tener que mover el resto del inventario.
El método opuesto es el LIFO (Last In, First Out), donde los últimos productos en entrar son los primeros en salir. La elección entre uno u otro depende del tipo de producto y del objetivo del negocio:
| Método | Prioridad de salida | Uso habitual |
|---|---|---|
| FIFO / PEPS | Producto más antiguo | Perecederos, productos con fecha de caducidad u obsolescencia |
| LIFO | Producto más reciente | Materiales no perecederos, contextos contables específicos |
En periodos de inflación, algunas empresas usan el criterio LIFO a efectos contables porque refleja costes más recientes en el precio de venta, aunque esto no tiene relación directa con la rotación física del inventario en el almacén.
Este sistema de rotación es especialmente relevante en:
Poner en marcha esta metodología no es solo una decisión, requiere ajustar procesos concretos:
Un WMS resuelve bien la rotación dentro de las cuatro paredes de un almacén: indica qué unidad sale primero según su fecha de entrada, sin depender del criterio del operario. Pero, ¿qué pasa cuando esa misma referencia se gestiona en tres almacenes distintos, cada uno con su propio criterio de rotación y sin comunicación entre ellos?
Ahí es donde el sistema empieza a fallar en la práctica, aunque funcione perfectamente sobre el papel en cada almacén por separado: un lote puede llevar semanas de más en un centro mientras otro está a punto de recibir mercancía nueva de ese mismo producto. La visibilidad de la cadena de suministro resuelve precisamente ese punto ciego, dando una foto conjunta de todos los almacenes a la vez, no una foto correcta de cada uno por separado.
Esta combinación, WMS para la ejecución física y visibilidad en tiempo real para la coordinación entre almacenes, es lo que permite escalar esta metodología a operaciones complejas sin perder el control.
Son las siglas en inglés de First In, First Out, que en español se traduce como PEPS (primero en entrar, primero en salir). Describe una estrategia de rotación de inventario donde el producto más antiguo es el primero en distribuirse.
El FEFO (First Expired, First Out) prioriza la salida según la fecha de caducidad más próxima, no según el orden de entrada. En productos con caducidad variable dentro del mismo lote, FEFO ofrece un control más preciso que la simple fecha de recepción.
Sí, es posible gestionarlo manualmente con etiquetado por fecha y disciplina operativa, pero el margen de error aumenta considerablemente conforme crece el catálogo o el volumen de operación diaria.
No existe una obligación legal genérica, pero en sectores como farmacia o alimentación, la normativa de trazabilidad y seguridad alimentaria hace que aplicar un criterio de rotación por antigüedad sea, en la práctica, casi imprescindible para cumplir con los requisitos sanitarios.
Sí. A efectos contables, valorar las salidas de stock según el coste de las unidades más antiguas (frente al criterio LIFO) puede tener un impacto distinto en el beneficio reportado, especialmente en periodos de variación de precios.