Un proveedor es la persona o empresa que abastece a otra organización de los bienes, materias primas o servicios que necesita para operar. No todos cumplen la misma función ni tienen la misma relevancia estratégica: conocer los distintos tipos de proveedores es el primer paso para gestionar mejor las relaciones comerciales y anticipar riesgos en la cadena de suministro.
Es cualquier persona o empresa que suministra los bienes, materiales o servicios necesarios para que otra organización pueda desarrollar su actividad. Ninguna empresa produce por sí sola todo lo que necesita, por lo que las relaciones con proveedores son una parte estructural de cualquier negocio, ya sea una pyme o una gran corporación.
La forma más habitual de clasificar a estos actores es según el tipo de suministro que aportan:
También se clasifican por cómo llegan sus productos hasta la empresa compradora:
No todos los proveedores están fuera de la organización. Un departamento interno puede actuar como proveedor de otro cuando le entrega informes, estudios o cualquier recurso necesario para que ese segundo departamento haga su trabajo. Los proveedores externos, en cambio, pertenecen a otras compañías especializadas, con estructuras y experiencia diseñadas específicamente para esa función.
Desde el punto de vista de gestión de compras, es habitual distinguir:
Aplicando la misma lógica del análisis ABC de inventario, muchas empresas de compras clasifican los tipos de proveedores por el nivel de riesgo o impacto que representan:
Esta clasificación ayuda a decidir dónde concentrar el esfuerzo de monitorización: no tiene sentido dedicar el mismo nivel de control a un proveedor de material de oficina que a uno del que depende toda la línea de producción.
Piensa en tu proveedor tipo A, el más crítico, el que nunca falla. Ahora piensa: ¿sabes quién le suministra a él sus propios materiales? La mayoría de empresas no tiene ni idea, y ese es exactamente el punto donde se rompen las cadenas aparentemente más sólidas.
Un retraso en un proveedor de Nivel 2, alguien con quien tu empresa nunca ha tenido contacto directo, puede convertirse en el retraso de tu proveedor de confianza sin que nadie lo vea venir. La visibilidad de la cadena de suministro extendida más allá del contrato directo es lo único que permite anticipar ese tipo de fallo, en lugar de descubrirlo el mismo día en que el pedido no llega.
No hay un número fijo de tipos de proveedores, depende del criterio de clasificación usado: por tipo de suministro, por modelo de negocio, por papel en el proceso de compras o por nivel de criticidad. Una misma empresa puede aplicar varios criterios a la vez para gestionar mejor su cartera de proveedores.
El proveedor entrega los bienes o servicios necesarios para la actividad de la empresa. El acreedor es cualquier tercero al que la empresa debe dinero, lo que incluye a proveedores con facturas pendientes, pero también a bancos, empleados o administraciones públicas.
Porque no todos representan el mismo riesgo si fallan. Clasificarlos permite concentrar recursos de seguimiento y planes de contingencia en los pocos proveedores que, si tienen un problema, pueden parar la operación completa.
Sí. Un proveedor puede ser, a la vez, fabricante, crítico según el modelo ABC y de convenio si tiene contrato estable. Las clasificaciones no son excluyentes entre sí, se complementan para dar una imagen más completa de cada relación comercial.
Significa poder ver no solo a los proveedores directos de una empresa, sino también a los proveedores de esos proveedores, para detectar riesgos de suministro antes de que lleguen a afectar a la producción propia.